Aca les dejo el ejemplar número nueve del Precipicio de la Renga
La ciudad es la más difícil de las selvas… 
Se aprende a golpes de cornisa, a sacudones de encuentros.
A trompada limpia. Ciudad de camiones de basura devorándose los restos
de seres a los que les sobra demasiado. Un enjambre de calles que ocultan
más que señalan los caminos. De noche, zumbando en los ojos, las luces que
aparecen, los autos que pasan, eternos viajeros de la nada. Cuatro que
duermen en un umbral, livianos y sucios, ajenos a casi todo, con sus
necesidades reducidas a un mínimo. Ascetas de la civilización. Huérfanos
de nombre. Otros, ahí nomás, compartiendo la cuadra, riendo sus risas tontas,
sus deseos de ser mirados, de seducir porque sí. Pura visión sin alma. Los
bares, de noche. refugio de los que buscan llenar de palabras su nada de
siempre. Los que allí, desnudos, muestran su desesperante hambre de
comprensión. Pasajeros que hacen escala en una estación, que bajan
de su tren. Poco dispuestos a negociar una soledad que les cuesta vida y
amigos. Tugurios de los que eligen el alcohol como destino.
Se cubrió de gris la voluntad serena del sobreviviente…mar picado, conmovido esqueleto, humor hecho añicos
en un solo momento.
Y se escapó de sus pensamientos con miradas que no dicen nada,
se largó al helado desierto desnudo,
mutilaron su alma y su fe,
bajó la guardia y así le fue…